jueves, 15 de julio de 2010

Así funciona el cerebro de los tímidos

Agatha Christie tenía un miedo permanente a ser entrevistada y a aparecer en público. Y el gran escritor argentino Jorge Luis Borges era un tímido consumado que hasta los 42 años mandaba a su amigo Oliverio Girondo a leer sus discursos. Tímidos eran también Albert Einstein, Abraham Lincoln, el inventor Orville Wright o el escritor Raymond Carver.




Ahora un equipo de científicos ha demostrado que los tímidos perciben el mundo de una manera diferente y muestran una actividad cerebral más intensa ante ciertos estímulos. Investigadores de la Universidad Stony Brook de Nueva York, de la Universidad del Sudeste y de la Academia China de Ciencias seleccionaron a 16 personas y les pidieron que confrontaran dos retratos similares para observar los detalles. Mientras tanto, examinaron sus cerebros usando Resonancia Magnética Funcional. Los tímidos pasaron más tiempo observando las imágenes y “mostraron una actividad elevada en las áreas cerebrales que se ocupan de asociar percepciones visuales y sensoriales”. En definitiva, "su cerebro no sólo se ocupó de la percepción visual, sino que se activó para una elaboración más profunda de la información", explicaron los investigadores, que han dado a conocer sus resultados en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.



Según concluyen, el cerebro de las personas tímidas percibe el mundo exterior de distinta manera gracias a la "Sensibilidad para la Percepción Sensorial" (SPS). Este rasgo se caracteriza por la sensibilidad a estímulos internos y externos, incluyendo los sociales y los emocionales, e implica una predisposición a la timidez que podría afectar al 6% de la población mundial. Este tipo de sujetos, añaden los autores del estudio, necesita más tiempo para observar y reflexionar antes de actuar. Y normalmente les molestan el ruido y las multitudes más que a la media, son más sensibles a la cafeína y se sobresaltan con mucha facilidad, todos ellos efectos colaterales de su tendencia innata a prestar más atención a los detalles.

sábado, 10 de julio de 2010

Alimentación para el Cerebro

Prácticamente en todos los alimentos encontraremos materias primas que son importantes en la formación del tejido cerebral, pero determinadas facultades mentales requieren mayor cantidad de ciertos nutrientes para su restauración.
Un ejemplo lo tenemos en las facultades mentales que utilizamos para el amor, la veneración y otros sentimientos similares a los que favorece el fósforo de las manzanas y otras frutas.
Los mejores alimentos para el cerebro son aquellos que contienen silicio, el cual se haya en:
  • Té de paja de avena
  • Té de cebada
  • Decocción de cola de caballo
  • Salvado
Así mismo es también importante el fosfato el cual encontramos en:
  • Harina de maíz
  • Quesos
  • Productos lácteos
El fósforo puede ser de origen animal o vegetal. El de origen animal es necesario para las energías cerebrales y nerviosas, mientras que el fósforo de origen vegetal contribuye principalmente a la formación de órganos y huesos.
Se encuentra principalmente en el pescado, siendo una buena fuente de fósforo un caldo de pescado o de almeja. De todos los pescados son preferibles el merlango y el bacalao ahumado.
Aunque muchos vegetarianos no estén de acuerdo, si se quiere tener una buena estructura cerebral y nerviosa, se deben ingerir aminoácidos y éstos solo se encuentran en cantidades suficientes en alimentos de origen animal, aunque bien es cierto que en menor cantidad se hallan en leche, huevos y soja.
Manganesio: sumamente efectivo para los centros de la memoria.
Se encuentra principalmente en las avellanas.
Cuando existe demasiado calor en el cerebro o demasiada congestión en alguna parte cerebral un buen remedio consiste en tomar jugo de uva y el suero de leche con jugo de limón..
Bebida de Hierbas para el cerebro:
Buena para el cerebro y el sistema nervioso. necesitaremos:
  • Verbena.............30g
  • Muérdago...........30g
  • Valeriana............30g
Hervir todo en dos litros de agua a fuego lento durante 20 minutos. Dejar un reposo de 5 minutos, colar y beber hasta 3 vasos por día. No pasar de esta dosis ya que contiene muérdago y no conviene abusar de este parásito.
Para el mejoramiento de la memoria siga estos consejos:
  • Ingerir alimentos que contengan sodio y manganeso (Véase tabla)
  • Tomar complejo de vitamina B con ácido ribonucleico
  • Tónico hecho con zumos de zanahoria, apio, ciruela pasa con un poco de harina de arroz
  • Infusión de romero y salvia
  • Coma nueces y pasas. observe una nuez partida y vera que su interior es similar a un cerebro en aspecto, pero lo más importante es que existe un aminoácido muy importante para la memoria que solo se halla en las nueces y las pasas
  • Ejercicios en la tabla inclinada
No olvidemos que:
  • Una mente rápida y alerta necesita fósforo, calcio y silicio. No se atiborre de leche por lo del calcio, es una mentira publicitaria ya que éste se encuentra en otros muchos alimentos (Véase tabla)) Un trabajo mental excesivo requiere selenio
  • Los alimentos que contienen fósforo y azufre mejoran la capacidad para tomar decisiones
  • Por otro lado las personas aquejadas de histeria o llanto general acusan una deficiencia de hierro
  • Los problemas de habla indican una deficiencia de yodo
  • La desnutrición del cerebro y de las glándulas muchas veces se manifiesta en forma de ataque o de migraña.
  • Si usted sufre a menudo desmayos tome infusión de ruda o de genciana (En caso de estar embarazada no tome el de ruda)
Plantas estimulantes de la circulación cerebral:
Areca, café, coca, efedra, eléboro verde, eleuterococo, escutelaria común, galega, Ginkgo, ginseng, graciola, guaraná, guayusa, ignacia, jaborandi, Jacaranda, kola, levístico, mate, palo blanco, sumbul, té, ustilago, yoco.
Datos para un Cerebro sano
El cerebro necesita una alimentación equilibrada para funcionar bien. Así que para pensar, memorizar, recordar, etc., consuma alimentos que contengan los nutrientes que su mente necesita para estar despierta.
Recuerde que existen vitaminas y minerales que intervienen directamente en la concentración, la memoria, el rendimiento intelectual y el estado de ánimo. Si el cuerpo carece de ellos, será mucho más difícil que su cerebro rinda al máximo.
1 No permita que su hijo se salte el desayuno porque se le puede bajar la glucosa y eso afectará su rendimiento escolar. Recuerde que pasó entre 10 y 12 horas en ayuno durante la noche y si no prueba alimentos en la mañana se sentirá apático, decaído y hasta se dormirá en clase.
2 Evite que coma demasiado en la noche, peor aún si son alimentos con mucha grasa porque obligará a sus estómago a trabajar más de la cuenta y al siguiente día se sentirá cansado. Otra probabilidad es que tenga dolencias estomacales y eso le impedirá estudiar bien durante el día.
3 En época de exámenes incentive a sus hijos a que consuman muchas verduras porque aportan potasio, magnesio, ácido fólico y fibra (entre otras funciones, ayuda a regular el tránsito intestinal). Se sentirá bien, estudiará mejor y rendirá en todo.
4 En las tardes o mientras estudia no consuma golosinas como dulces, pastas, galletas o comida rápida, esto le dará energía pero también muchas libras demás. Es mejor que para el cerebro coma habas, nueces y maní. Tome yogur con un sándwich de queso o de carne con lechuga. Otra opción es comer frutas y tomar zumos naturales.
5 Si los nervios le han hecho perder el apetito, elabore platos más nutritivos: añada clara de huevo cocinada y rallada, queso o leche a los platos que pueda; elabore ensaladas con frutas y mézclelos con nueces; dele jamón, queso, atún y sardina y para beber prefiera el yogur, porque son alimentos más nutritivos.
6 Presiónelo a que planifique bien las jornadas de estudio, recuérdele a su hijo sacar tiempo para estudiar, para comer y para descansar. El sueño también es importante, ya que la mente no rendirá si el niño o adolescente se sienten cansados.
7 El consumo excesivo de bebidas excitantes como el café, el té, las gaseosas u otro tipo de bebidas estimulantes mantienen la mente despierta pero no aumentan la concentración ni la memoria. Los zumos naturales de frutas mezclados con apio o alfalfa, el agua o las infusiones son una opción más saludable y nutritiva.
8 No se olvide que la única forma de rendir al máximo es mantener el cuerpo y la mente bien descansados. Para ello, es necesario dormir un mínimo de 8 horas. En caso de dificultad para conciliar el sueño recurra a infusiones relajantes (azahar, hierbaluisa, melisa, espino blanco, verbena, tila, etc.) o un vaso de leche caliente con miel de abeja antes de acostarse.
9 No está justificado realizar dietas sin criterio médico o nutricional, ya que pueden provocar mareos o anemia, cansancio, irritabilidad, alteraciones en el sueño, depresión etc.; repercutiendo negativamente sobre la salud y la capacidad intelectual.
10 En esta época es bastante frecuente el aumento injustificado de la venta de suplementos de vitaminas y minerales. Una alimentación bien equilibrada, que incluya alimentos de todos los grupos consumidos a diario, cubrirá todas las necesidades de energía y nutrientes, sin necesidad de recurrir a ningún tipo de suplemento.
11 Una dieta inadecuada sumada a las crisis de ansiedad que se producen en épocas de exámenes puede hacer que una adolescente tenga problemas de sobrepeso o peor aún que desarrollen bulimia o anorexia si los padres no vigilan lo que están comiendo.
Para que los Nervios no le Ganen
Cuando se acercan los exámenes los chicos se sientan nerviosos o tienen ansiedad. Para ayudarlos a que se relajen y se concentren mejor, el doctor Vicente Aguilera (médico bioenergético) da algunos remedios:
En ayunas prepáreles el zumo del paico. Este preparado se debe tomar durante quince días, ya que a más de mejorar la memoria también desparasita.
El taxo les ayudará a tranquilizarse, saque el zumo o haga que coman dos taxos diarios para rendir bien.
Las habas con cáscara les ayudarán a mejorar la capacidad intelectual. Deles dos veces a la semana. Las menudencias del pollo tienen valina (aminoácido que activa el funcionamiento del cerebro), por lo tanto no deben faltar en la mesa.
La infusión de valeriana, tilo o salvia real (la noche anterior a los exámenes) los mantendrá tranquilos y llenos de energía.
El dato Si usted está bien alimentado no hace falta que tome suplementos vitamínicos.
Etapa crucial
La nutrición en el período prenatal y los primeros cinco años de la vida de una persona es clave para el desarrollo de todo el organismo. Si los niños no son alimentados en forma adecuada el hecho influye gravemente en su crecimiento.
Además, hay que tomar en cuenta que el número de neuronas que se tendrá por el resto de la vida se produce en los primeros años y cuando éstas mueren no hay posible reproducción. De igual modo, en la formación de los tejidos del cerebro influye la nutrición. Por este motivo una dieta balanceada en la infancia garantiza una buena capacidad de aprendizaje a futuro.
No debemos olvidar que un niño mal alimentado es un niño distraído, al que a la larga le costará mucho estudiar.
Alimentos para el cerebro
Las proteínas contenidas en alimentos de origen animal, especialmente en el hígado y los mariscos, contribuyen con la regulación de la capacidad intelectual y del estado de ánimo.
Algunos estudios demuestran que una dieta rica en carbohidratos (papas, arroz, harinas, leche, cereales) ayuda a calmar la ansiedad.
Una buena dieta debe incluir un aporte adecuado de minerales en virtud de los beneficios que éstos ofrecen al organismo. El calcio, por ejemplo, interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos, el hierro influye en el rendimiento y en el transporte de oxígeno a las células, y el zinc parece estar relacionado con la actividad de los neurotransmisores.
Para obtener calcio se debe ingerir leche y sus derivados, mientras que el hierro es posible encontrarlo en carnes, vísceras legumbres y frutos secos. Las ostras, crustáceos, carne de cordero y las leguminosas son alimentos ricos en zinc.
Todas las vitaminas del complejo B son cofactores del proceso de producción de neurotransmisores, específicamente la B1 (carne de cerdo y levadura de cerveza), B6 ( melón, pollo y plátano) y la B12 (hígado, huevos y queso), esta última es muy importante para contrarrestar el estrés y fortalecer la agilidad intelectual.
Por otro lado, otras investigaciones han demostrado que la vitamina C (cítricos, tomates, coliflor y pimientos) disminuye la posibilidad de sufrir cáncer cerebral ­sobre todo en la infancia­. En este caso, los fumadores deben aumentar su consumo de vitamina C, ya que un fumador medio reduce el nivel de ésta en 20 por ciento y un gran fumador, en 40 por ciento.

¿Podemos fabricar súper niños?

Un estudio científico revela como funciona la memoria y plantea un problema ético: ¿Debemos usar la genética par potenciar la inteligencia humana?
¿Pueden ser potenciales genéticamente la memoria y la inteligencia?
Si fuera capaz de hablar, Doogie diría que sí. Doogie es un ratón que vive en el Laboratorio de Biología Molécular de la Universidad de Princeton, en New Jersey (EE.UU).
Su comportamiento en la jaula de cristal no difiere en absoluto del que muestra el resto de sus compañeros, pero basta soltarle en un banco de pruebas para que uno se percate de que se trata de un roedor fuera de serie. Doogie completa con una destreza sin parangón todos los test diseñados para estudiar la capacidad mental de los ratones. Tiene, además, la facultad de aprender las cosas más rápidamente que sus compañeros normales y es capaz d memorizar las experiencias vividas durante un mayor tiempo y adaptarse con más flexibilidad a los cambios ambientales.
En efecto, Doogie es un ratón superdotado. Ahora bien, sus facultades no son naturales, sino que le han sido conferidas por el neurobiológico José Z. Tsien y sus colegas de Princeton, del MIT y de la Universidad de Washington. Mediante ingeniería genética, estos han manipulado un gen, bautizado por los medios de comunicación como el gen de la inteligencia, que participa en la actividad neuronal relacionada con los procesos de memorización. El resultado es un ratón mas listo que los de su especie.
Esperanzas para tratar la enfermedad de Alzheimer
Los responsables de esta investigación afirmaban en un artículo publicado en la revista Nature pasado mes de septiembre lo siguiente: “Nuestras investigaciones sugieren que es factible mejorar genéticamente los atributos mentales y cognitivos de los mamíferos como la inteligencia y la memoria”. Y concluían el escrito con un mensaje alentador. “El ensayo constituye una potencial esperanza para el tratamiento de las enfermedades que afectan al aprendizaje y la memoria, caso del mal de Alzheimer”.
Las críticas no se han hecho esperar. Las voces autorizadas más mordaces aseguran que las conclusiones del equipo de Tsien son “equivocadas, pretenciosas y carentes de verosimilitud” la idea de que los genes -o dicho de otra forma, la herencia- juegan un papel primordial en la inteligencia de las personas levanta ampollas dentro y fuera de la comunidad científica.
Prueba de la sensibilidad social hacia este asunto es el Interés que suscitó en 1994 el libro The Bell Curve. Sus autores, los profesores estadounidenses Richard J. Herrnstein y Charles Murray, aseguraban que el menor cociente intelectual de la raza negra, medido con test de inteligencia, residía en los genes de y que esta deficiencia hereditaria era la causa de su poco éxito social y de su índice de criminalidad más elevado. ¿Pero existen los genes de la inteligencia? En caso afirmativo, ¿Cómo guían el desarrollo cognitivo? ¿Podrá la genética utilizarlos para fabricar niños súper dotados? Es más, ¿Llegado el caso, sería ético manipular el ADN de nuestros hijos para que nazcan con mente ágil y brillante?
Veamos. Para empezar, los científicos no se ponen de acuerdo para definir la inteligencia, una aplicación mental que implica, entre otras cosas, la capacidad de razonar, prever y resolver nuevos problemas, así como captar ideas complejas, pensar en abstracto y aprender y aprovechar la experiencia. Tampoco saben muy bien cómo medirla.
Recuerdos diseminados por toda la cabeza
Para más datos, la ciencia no ha conseguido demostrar la herencia de intelecto. Ahora bien, cada vez son más las evidencias científicas que indican que nuestra mental no solo esta influida por los factores ambientales, sino que en gran medida viene determinada por genes y los productos que fabrican, o sea, las proteinas. Prueba de esto es el ratón transgénico de Princeton. Tal vez Doogie no nos facilite la clave para potenciar la mente humana o curar ciertos trastornos mentales, pero a cambio arroja luz acerca de uno de los grandes misterios de la neurología moderna: el modo en que los recuerdos se imprimen a nivel celular y Molécular en el cerebro.
La memoria constituye, sin dudas alguna, uno de los componentes esenciales de la inteligencia. Los seres vivos, como asegura el neurobiológico Serve Laroche, de la Universidad de París, en Orsay, “adquieren, conservan y utilizan todo un conjunto de informaciones y de conocimientos que son tratados y almacenados por el sistema nervioso”. Gracias a la memoria, el pasado guía nuestra percepción del presente y nos permite anticipar y adoptarnos al futuro. En palabras de Laroche, el recuerdo “ no solo encierra nuestras percepciones, nuestros actos y sus fines, sino también los sentimientos, la imaginación e incluso el camino seguido por los pensamientos. El conjunto de experiencias retenidas en el cerebro es la marca de nuestra identidad”.
Las investigaciones actuales han rectificado esta hipótesis y demuestran que la memoria implica muchas áreas del cerebro. No obstante, existen diferentes tipos de memoria, y ciertas regiones cerebrales son más relevantes que otras en su gestión. A esto hay que añadir que las distintas formas de recuerdo se forjan y almacenan en diferentes sistemas neuronales.
Hasta mitad de siglo, el grueso delos científicos que estudiaban el aprendizaje dudaba de que los recuerdos pudieran localizarse en zonas especificas del encéfalo, o sea, de la masa pensante.
El primero en obtener una prueba fehaciente de los procesos memorísticos están localizados en el encéfalo humano fue el neurocirujano Wilder Penfield, del Instituto Neurológico de Montreal, en los años cuarenta.
Curiosamente, la clave cerebral de la memoria fue facilitada años más tarde por un epiléptico canadiense de 27 años de edad. En 1953, los neurocirujanos decidieron extirparle los lóbulos temporales en ambos lados del cerebro, para así eliminar las crisis que le impedían llevar una vida normal.

viernes, 2 de julio de 2010

Diferentes maneras de luchar contra la timidez de los niños

Fuente  http://www.dondeexitos.com/2010/07/01/diferentes-maneras-de-luchar-contra-la-timidez-de-los-ninos/

No podemos ignorar la timidez de los niños, especialmente cuando se trata de nuestros propios hijos. Los debemos ayudar cuando están tratando de evolucionar y ser mejores, en un mundo donde les puede resultar duro hacerles frente. Como padres, debemos guiarlos y hacer que tomen conciencia que cosas puede ser mejor para ellos.




No les debemos imponer a los niños, hacer lo que ellos no quieren. Solo les debemos hacer comprender que pueden tener mayores beneficios, si tienen confianza en el buen desempeño de ellos mismos y si aprenden a relacionarse con otras personas.



Dar un paso a la vez.



Para ayudar a sus hijos a superar este tipo de actitud, que puede afectar sus habilidades emocionales y sociales a medida que van creciendo, estas son algunas de las cosas que puedes hacer para ayudarlo.



1-No debes imponerle que haga cosas que tú quieres. Si ya lo estás haciendo, no esperes resultados inmediatos. Debes entender por lo que está pasando. La actitud de ser tímido, puede ser innata en él y es difícil que siga tu ejemplo. Dale tiempo para que absorba las cosas y los valores que quieres que aprenda. Ellos necesitan adaptarse a esta nueva etapa, de acuerdo a su propio ritmo, y hacer las cosas en el momento que ellos crean que es el adecuado, siempre que estén dispuestos a cambiar.



2-Protegelo de las burlas de los demás chicos por ser tímido. Esto puede agravar la situación y disminuir su autoestima. Si a menudo se burlan de él, tratara de evitar a esas personas y las situaciones que hacen que se sienta menospreciado. Si esto sucede, tendrás algunas dificultades para enseñarle a mejorar sus habilidades sociales.



3-No lo castigues por ser tímido. No tiene la culpa de ser así. Debes acercarte de manera tranquila la mayor parte del tiempo. Ten en cuenta que tiene dificultades para hacerle frente a la situación, y si lo reprendes, le costara más tiempo poder salir de su cascarón.



4-Debes apoyarlo pero no demasiado, deja que él busque la oportunidad para hablar del problema. No hables con otras personas de su dificultad porque se pondrá en una actitud de estar a la defensiva. Haz tu mejor esfuerzo para alentarlo a salir de su escondite. Tienes que ser capaz de lograr que vea que el cambio en su carácter, lo ayudara a relacionarse mejor con sus amigos.



Si te enfrentas con este tipo de problema, siempre expresa tus sentimientos antes de empezar a actuar y a decir que es lo mejor para él. Si tienes dificultad para comunicarte, piensa que también es difícil para él, no solo para ti. Si realmente quieres ayudarlo, dale tiempo y espacio para que aprenda a reconocer que tiene una nueva capacidad, que es el de poder comunicarse con los demás, sin tener que esconderse detrás de un muro que ha establecido para no mostrarse tal como es. Si vence el miedo, podrá lograr relacionarse a su ritmo, de una manera más placentera para él.

sábado, 19 de junio de 2010

Niños con Problemas de Conducta-Algunas técnicas

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/la-educacion/ninos-con-problemas-de-conducta-algunas-tecnicas




Una madre preocupada me consulta por los problemas de conductas de su hijo de seis años.




En casa es grosero, prepotente y obstinado. Contradice a sus padres a quienes insulta, les grita y les pega. Fuera de casa es caprichoso, agresivo y demandante. En el colegio ha bajado sus calificaciones, está distraído y pretende estar siempre jugando.



Supongo que debe ser hijo único o tal vez el más chico. De todos modos esta condición no justifica semejante conducta.



A los seis años un niño ya ha aprendido a saber qué le espera cuando hace algo malo. Es probable que sus padres hayan perdido el control de la situación y él los domine con sus berrinches.



A los niños hay que educarlos desde la cuna, pero cuando esto no se hace por algún motivo, sea el que fuera, requerirá más adelante mayor firmeza para recuperar el control y demostrarle quienes son los que ponen las reglas en la casa que deberá aprender a respetar y cumplir.



Las personas mayores en una sociedad, debemos cumplir con las leyes para poder convivir. En el hogar es lo mismo. Se deberán poner las reglas que deberán ser muy claras y precisas y las sanciones que se aplicarán si no se cumplen.



En primer lugar nadie debe gritar, principalmente los niños. Los padres también se tendrán que abstener de hablar a los gritos cuando pierden la paciencia.



En segundo lugar no podrá decir groserías y tendrá buen modo para hablar y los padres deberán hacer lo mismo.



No recibirá ningún regalo o gratificación que no haya merecido y sólo se harán obsequios para los cumpleaños, y para Navidad.



En la calle no deberá pedir nada porque no se le comprará nada, porque desde ahora no recibirá nada sin motivo que lo justifique.



No habrá insultos en la casa de ninguna clase y menos castigos físicos.



Cuando el niño esté en casa tendrá un tiempo para hacer la tarea, leer, o dibujar y otro tiempo para jugar.



El buen comportamiento será gratificado con cosas pequeñas, besos, abrazos, o permisos para ver televisión, u otra cosa que le guste y si no cumple las reglas habrá una sanción que se deberá cumplir con mucha firmeza.



Una gratificación puede ser un puntaje que se le adjudicará cuando haga lo correcto, de manera que al llegar a una determinada cifra pueda ser recompensado con algún premio o permiso.



La sanción no debe ser demasiado severa de manera que se pueda cumplir, como por ejemplo, permanecer sentado sin hablar hasta que se lo permitan y luego pedir disculpas.



Estas reglas deberán estar escritas y a la vista, lo mismo que las sanciones, para que no haya ninguna duda.



Frente a la primera trasgresión se le advertirá primero, diciéndole que no se le permitirá volver a hacer lo que hizo porque recibirá la sanción correspondiente. De manera que si lo vuelve a hacer hay que aplicársela de inmediato sin más vueltas.



Si llora y patalea los padres no deberán involucrarse con él en una pelea sino que tratarán de que se cumpla la sanción, sin gritos y volviéndolo a sentar si se levanta.



Perder la paciencia es perder una batalla que ganará él, perdiendo también todos los resultados obtenidos hasta ese momento.



Los padres deben formar un equipo y estar de acuerdo. Si se apoyan mutuamente el niño no podrá enfrentarlos a los dos y tendrá que aceptar lo que se le indique.



Esto es esencial, porque si el padre dice una cosa y la madre otra el niño aprovecha la división de opiniones para ganar.



Si los padres no se deciden a actuar ahora, cuando su hijo llegue a la adolescencia se atreverá a hacer aún cosas peores porque nunca ha tenido límites.



A los niños no hay que tenerles lástima por ser severo, hay que amarlos y la mejor demostración del amor de un padre es ocuparse de ellos poniéndoles límites y gratificándolos cuando hacen lo correcto.



Si los padres abandonan el rol los niños se dan cuenta y se toman las atribuciones que no les corresponden.



Recuperar el rol y el control de los niños es una tarea ineludible y absolutamente necesaria para evitar males mayores.

La Siesta en los Niños

Los trastornos de ansiedad, hiperactividad y fobias que sufren hoy en día con frecuencia los adultos suelen tener su origen en el modo de vida que han tenido siendo niños.




La vida moderna obliga en la actualidad a los padres a estar muchas horas fuera del hogar y los hijos pueden estar sometidos a las mismas exigencias.



La escuela de doble escolaridad, hacer la tarea, un deporte, un idioma, el dentista, el pediatra, los cumpleaños, y otras muchas ocupaciones que son comunes en esta época, pueden llevar a un niño a un estado de estrés; y cuando llegan a sus casas están tan cansados que a veces se duermen antes de cenar porque no dan más.



No tienen tiempo para no hacer nada o jugar y van adquiriendo el hábito de estar en permanente actividad como un modo de vida.



Los niños de padres que trabajan comienzan una rutina de obligaciones desde la guardería, algunos desde los 45 días y los más afortunados a los dos años el jardín.



Si están en casa, los niños que tienen cuatro o cinco años, que no están acostumbrados a dormir la siesta y están privados de este necesario descanso pueden evidenciar una disminución de su rendimiento psicosocial.



Los resultados de un estudio hecho en Seattle, USA, presentados por su autor, el Dr. Brian Crosby de la Universidad Estatal de Pennsylvania, en la reunión anual de expertos en sueño (Sleep 2009), refleja datos sobre los motivos por los cuales los niños no duermen siesta o por lo menos abandonaron ese hábito.



Algunos de ellos solamente dejaron de hacerlo naturalmente, otros debido a que la siesta interfería con su sueño nocturno, y el resto porque no tenía tiempo.



Esta investigación comparó el efecto que tenía en los niños que dormían siesta y los que no lo hacían y llegaron a la conclusión, que los que no lo hacían antes de la edad escolar, tenían más síntomas de hiperactividad, ansiedad y depresión.



Aunque puede existir el hecho que los que no dormían siesta ya fueran hiperactivos y ansiosos, es un índice que se debería tenerse en cuenta porque sin duda es un hábito que sirve para relajarse y despreocuparse y en consecuencia resultar de todos modos saludable.



Futuros estudios deberán considerar entonces la variable sobre la conducta anterior del niño para tener resultados más confiables; y observar además si los niños con problemas pueden mejorar con esta práctica.



Un descanso breve después del almuerzo indudablemente nos hace bien a todos, nos ayuda a renovar nuestra energía, a estar más atentos y dispuestos y a mejorar nuestro estado de ánimo.



Como alguien dijo alguna vez, dormir la siesta es como amanecer dos veces; porque sin necesidad de que sea demasiado prolongada, y no incidir demasiado en las nuestras obligaciones habituales, puede mejorar también el rendimiento del adulto, ya que tampoco está comprobado que interfiera en el buen dormir nocturno.



Porque el insomnio tiene como principal motivo la preocupación, el no poder dejar de pensar y engancharse con los problemas del día y con las obligaciones del día siguiente.



Una persona relajada no puede tener problemas para dormir ni para ninguna otra cosa. Son las exigencias a las que nos sometemos las que nos producen estrés, que nos afecta la salud y que hacen que no podamos luego conciliar el sueño.



Los niños empiezan desde muy chicos a condicionarse de esta forma, con obligaciones que trascienden su capacidad para enfrentarlas que los obliga a canalizarlas de una manera patológica.

El Dibujo de la Figura humana en niños-Primera Parte

Una de las técnicas más utilizadas por los psicólogos de niños es el dibujo, porque en los dibujos se encuentran los mensajes más significativos y elocuentes.




También es una técnica que se puede implementar para los adultos en situaciones de crisis emocionales o cambios.



Sólo se necesita un lápiz y un papel y puede ser un dibujo libre o se puede indicar que copien un modelo o bien proponer un tema específico. Pero lo que sin lugar a dudas suele ser muy interesante es el dibujo de la figura humana que muestra con mucha claridad las emociones, vivencias y actitudes del niño.



Esta técnica les resulta a los niños placentera porque a la mayoría les encanta dibujar y pintar.



Los niños dibujan todo tipo de cosas cuando la consigna es un dibujo libre pero lo más común es que dibujen personas.



Existen dos modos principales de evaluación de los dibujos, una forma es utilizando la técnica proyectiva donde se pueden detectar necesidades inconscientes, conflictos y características de personalidad; la otra manera de evaluarlo es considerarlo como un test evolutivo de maduración mental.



Por lo general se utilizan ambos enfoques con resultados muy valiosos y precisos.



Con respecto al grado de maduración mental, las investigaciones han dado como resultado distintos rangos de aparición de determinados ítems en los dibujos según la edad y el sexo.



Por ejemplo: en los varones de cinco años, los ítems que se espera que un niño dibuje son: cabeza, ojos, nariz, boca, cuerpo y piernas; los comunes: brazos, pies, dedos y cabello, los bastante comunes, brazos de dos dimensiones, piernas de dos dimensiones, brazos hacia abajo, cuello, manos, orejas, cejas y los excepcionales, pupilas, pies de dos dimensiones, 5 dedos, hombros, proporción, fosas nasales, perfil, codos, 2 labios y rodilla.



Es decir que cuanto más elaborado es el dibujo mayor maduración mental indica y cuanto más ítems estén ausentes nos está mostrando un atraso madurativo.



En cuanto a los indicadores emocionales, el sombreado de la cara es significativo para todos los niños entre cinco y doce años, que también se puede observar en pacientes clínicos, e indica generalmente descontento con uno mismo, ansiedad y angustia.



El sombreado del cuerpo y de las extremidades solamente es significativo cuando aparece en los dibujos de niñas después de los ocho años y después de los nueve en los varones y señala preocupación por las partes sombreadas.



El sombreado de manos y cuello es un indicador emocional válido hasta los 7 años en las niñas y los 8 en los varones. El sombreado del cuello puede indicar dificultad para controlar los impulsos.



La grosera asimetría de las extremidades puede estar asociado con la coordinación pobre, con la impulsividad o la confusión de la dominancia lateral. Se suele dar en niños de grados especiales.



La inclinación de la figura en 15º o más señala inestabilidad, un sistema nervioso inestable o una personalidad lábil que le falta una base firme.



La figura pequeña refleja extrema inseguridad, retraimiento y depresión y posiblemente sentimientos de inadecuación.



La figura demasiado grande se asocian con la expansividad, inmadurez y escasos controles internos.



Las transparencias también se asocian con inmadurez, impulsividad y conducta actuadora. Se puede afirmar que las transparencias en áreas específicas indican angustia, conflicto o miedo agudo principalmente con respecto a lo sexual, el nacimiento o la mutilación corporal.



La cabeza pequeña es signo de sentimientos intensos de inadecuación intelectual y los ojos bizcos señalan hostilidad, ira y rebeldía.



Los dientes son un indicador de agresividad y de dificultades para conectarse con las otras personas.



Los brazos pegados al cuerpo pueden reflejan un control interno bastante rígido y las manos grandes se relacionan con las conductas agresivas relacionadas con las manos, el robo o la agresividad.



Las manos ausentes muestran sentimientos de culpa, de niños que roban o que tienen bajo rendimiento escolar.



Las piernas juntas indican tensión en el niño y un rígido intento de controlar sus impulsos sexuales o temor de sufrir un ataque sexual.



El dibujo de los genitales debe ser considerada como un signo de una posible psicopatología seria que incluye angustia por el cuerpo y falta de control de impulsos.



Fuente: “El Dibujo de la figura humana en los niños” Elizabeth M. Koppitz, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, Argentina, año 1982



(continúa Segunda Parte)