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martes, 6 de octubre de 2009

El cerebro al nacer

El cerebro al nacer es una página en blanco, su evolución dependerá del amor de los padres, de la educación y la cultura. Una parte del cerebro se conecta al hombre con su pasado animal. Es el hemisferio derecho, en el que residen la imaginación, las emociones y la intuición.
El izquierdo es el fruto del lenguaje verbal. El tallado del alfabeto en el cerebro nos dio la capacidad de razonar y planificar.
Ante un problema el HI usa la memoria, la razón y el plan ¿Cuántos 9 hay desde el 9 al 99? El HI suma 9,19,29....99 y responde 11. Activando el HD sospechamos que hay una trampa. La solución es 20 advirtiendo que faltan los que van desde el 90 hasta el 98.
Así procedió de niño Gauss – futuro genio matemático- cuando el maestro les pidió a los alumnos que sumaran todos los números del 1 al 9. Sus compañeros tardaron mucho más. Gauss advirtió que le convenía multiplicar 5 veces 9= 45 ( unió 1-8, 2-7, etc).
Otro genio en el manejo de la mente fue Einstein. Una vez dijo: mi cerebro es mi laboratorio, un gigante dormido que no aprendimos a despertar.

Cerebros de niños muy inteligentes maduran lentamente

Los niños muy inteligentes pueden parecer adelantados al resto en muchos sentidos, pero según un nuevo estudio, maduran más lentamente en cuanto a la parte "pensante" del cerebro.
(Univision.com) La corteza cerebral se engrosa y luego se afina durante la infancia y la adolescencia. El estudio reveló que en los niños con inteligencia superior, la corteza alcanza su máximo grosor a una edad más avanzada que en los demás.
Nadie conoce la causa ni cómo se relaciona con la inteligencia superior. Pero los investigadores dijeron que no se descarta la acción de los factores ambientales —tales como la estimulación del intelecto— en el nivel de inteligencia del niño.
El retraso podría mejorar la inteligencia porque el niño es mayor y procesa experiencias más complejas, mientras la corteza se engrosa, dijo la doctora Judith Rapoport, una de las autoras.
Rapoport, junto con el investigador Philip Shaw y colaboradores en el Instituto Nacional de Salud Mental estudiaron la evolución de la corteza en 307 niños, mediante sucesivas resonancias magnéticas desde la infancia hasta el fin de la adolescencia.
Los resultados aparecen el jueves en la revista Nature.
El estudio es concluyente en cuanto al desarrollo de la corteza en la parte frontal del cerebro y una franja en la parte más alta, los sectores donde se realizan tareas mentales complejas, dijo Shaw.
Un análisis halló que los niños con mayor coeficiente de inteligencia —de 121 a 149— no alcanzaron el máximo grosor hasta los 11 años. Los niños un poco menos inteligentes alcanzaron ese grosor a los nueve años y los de inteligencia promedio a los seis años. En todos los casos, la corteza se adelgazaba a medida que el niño maduraba.
Nadie sabe por qué la corteza se engrosa y luego adelgaza, dijo Shaw. Por eso es imposible saber por qué esos cambios están relacionados con la inteligencia. La estimulación del intelecto afecta la evolución del cerebro y probablemente cumple alguna función, añadió.
Las conclusiones del estudio "de ninguna manera son una receta para alterar la inteligencia", dijo. Tampoco sugieren que una resonancia magnética indicará el grado de inteligencia del individuo.
Elizabeth Sowell, de la Universidad de California, Los Angeles, que ha estudiado el grosor de la corteza en los niños, dijo que los resultados le parecían convincentes.
Si bien revelan que la evolución de la corteza está relacionada con la inteligencia, no indican cuál de los dos fenómenos es la causa y cuál la consecuencia.
Añadió que al estudiar la evolución del cerebro normal, se puede descubrir qué sucede en los niños con trastornos mentales.

domingo, 27 de septiembre de 2009

El desarrollo de la inteligencia humana de las ninas

SaludPor: Daniela Pavez ParedesEl desarrollo de la inteligencia humana depende factores como la estimulación neuronal y el desarrollo de la corteza cerebral; a pesar de que hace algunos años se pensaba que todo dependía de la cantidad de materia gris con que cada persona contara en el cerebro.
Según el estudio “Genetics of intelligence” European Journal of Human Genetics (2006) publicado en la revista científica “Nature Neuroscience”, hay personas (en la etapa de la infancia) que son más inteligentes que otras, por que su cerebro se desarrolla de manera distinta, es decir el nivel de coeficiente intelectual estaría directamente relacionado con el crecimiento de la corteza cerebral (capa de tejido nervioso que cubre la superficie de los hemisferios cerebrales). Pero también hay quienes aseguran, como el doctor Luciano Basauri, neurocirujano del Centro de Exploración del Cerebro en Chile, que la estimulación precoz tiene mucho que ver con el desarrollo de la inteligencia, por lo que no es uno sólo el factor que la aumenta; además, plantea que el grosor de la corteza podría indicar un mayor número de neuronas, pero que también hay que tener en cuenta que en ese lugar hay zonas que no poseen potencial de entrenamiento.
Según un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos llevado a cabo con scanners cerebrales de 307 infantes, se descubrió que los niños más inteligentes, tenían una corteza cerebral delgada a los 7 años pero que rápidamente se volvía gruesa a los 12, en comparación con los menores de inteligencia promedio, que desde un principio tenían una corteza más gruesa pero que dejaba de crecer a los 8 años. Es por esto, que los investigadores opinan que mientras más extendido sea el periodo de engrosamiento durante la infancia, el cerebro tendría más oportunidad de desplegar un circuito cerebral de pensamientos de alto nivel.
Como no es uno sólo el factor el que hace que aumente la inteligencia en los infantes, hoy se están haciendo estudios, como el de Paul Thompson, investigador principal de la Universidad de California, sobre variaciones genéticas que pudiesen tener incidencia en la maduración cerebral. El desarrollo del cerebro comienza a pocos días de la concepción, y continúa durante todo el embarazo, en este periodo prenatal, las neuronas deben encontrar la posición correcta para hacer las conexiones que permitirán la correcta posición de la corteza cerebral, en donde se generan el pensamiento y la memoria (cada pensamiento necesita que por lo menos 30.000 neuronas que trabajen en conjunto).
Al nacer, el lactante posee aproximadamente 100 billones de neuronas que ocupará a lo largo de su vida. Durante el primer año de vida, el desarrollo de este órgano es más rápido que en cualquier otro momento, por lo que la constante motivación de los padres es fundamental para que luego el niño pueda desarrollarse normalmente.
Es por esto que, hasta el momento, lo más certero en el desarrollo de la inteligencia humana es la estimulación temprana; el estímulo precoz y la interacción sana con el medio ambiente son fundamentales, y la prueba está en países como Suecia, Francia o Alemania que plantean un sistema de entrenamiento cerebral y educación diferenciada (que trata de educar a los infantes teniendo en cuenta las características particulares de cada sexo, promoviendo la igualdad de oportunidades, la mejora del aprendizaje, eliminación de discriminación sexista y la superación de las diferencias entre géneros que se dan en algunas áreas de conocimiento; pero manteniéndose el mismo currículum para ambos), los promedios de coeficiente intelectual (CI) son mayores que donde no existe un sistema de enseñanza como este.
Fuentes:
http://www.nature.com/ejhg/journal/v14/n6/full/5201588a.htmlhttp://www.loni.ucla.edu/~thompson/MEDIA/NN/bbcmundo.htmlhttp://www.saludhoy.com/htm/recien/articulos/estimul1.htmlhttp://canales.laverdad.es/cienciaysalud/8_5_9.htmlhttp://www.cajal.csic.es/departam/depneurob/ttnb6/La%20Corteza%20Cerebral.htm